miércoles, 30 de enero de 2013

DE LAS SERIES OCHENTERAS… SEGUNDA ENTREGA

Fuera de este mundo: Yo andaba enamorado de Eve, esta tierna monita que podía parar el tiempo tan solo con unir los índices y volver a la normalidad pegando las palmas (y que, por cierto, era igualita a una compañera mía). Hoy en día la actriz Maureen Flannigan ya tiene pinta de gringa pensionada, pero igual me dejó muy buenos recuerdos. La historia trataba de una niña que adquiría el poder de jugar con el tiempo, gracias a los genes de su padre, un extraterrestre que se comunicaba con ella por medio de un artefacto de cristal en forma de cubo que cambiaba de color por una razón desconocida (efecto “Guri-Guri” tal vez). Eve vivía con su mamá y el elenco lo completaba un tío gordinfla, un alcalde pícaro, un amigo recontramaricotas, una amiga fastidiosa y un mono “desgualamido” (que era el novio).



Sledge Hammer: Una de las primeras frases de televisión que se volvió famosa en mi época de adolescente fue: “Confía en mí, sé exactamente lo que hago”, con la que Sledge Hammer siempre sentenciaba una situación de peligro para después cagarla con toda. Este seudodetective que dormía, se bañaba y hablaba con su magnum .44 era un sicópata que veía a todos como enemigos y posibles objetivos de una de sus balas. Un personaje excelente y que perfectamente encajaría con la tremenda paranoia con la que vivimos en Bogotá!



Mi secreta identidad: Todavía sueño con el día en que pueda volar impulsado con un desodorante en espray, como lo hacía el protagonista de esta historia. Andrew es un adolescente que es alcanzado por un rayo en el laboratorio de su amigo, quien es… ¿adivinan?, por supuesto, un científico chiflado al mejor estilo del Dr Brown de “Volver al futuro”, pero obeso; y convierte al joven en un superhéroe con la capacidad de volar, alcanzar grandes velocidades y con huesos de acero, para así luchar contra el crimen y por la vecinita linda con un papá más agrio que el vinagre.
Nota 1. Hasta hoy me entero que esta serie era canadiense, no estadounidense… 

Nota 2. ¿Sabía que este "peladito" excesivamente pecoso fue el mismo que actuó en "Deslizadores"?

Los científicos rebeldes: Esta serie contaba la historia de un grupo de súper humanos con diversos poderes, pero cansados de ser anormales. Así, un hombre común y corriente, con el único poder de hablar mierda, crea un grupo que lucha contra el crimen, conformado por un negrito de 2 metros y 1/2, parecido a Bonner Mosquera que puede encogerse hasta el tamaño de un muñequito de yupi solo tocándose la nuca, un “metacho” con súper velocidad y rayos de energía pero a quien el agua lo jode, y una “peladita” (Courtney Cox), con problemas de vandalismo y con poderes telekinéticos  sin necesidad de una Xbox 360.


Nota 1. El jefe del instituto era el mismo “viejo Willy”, no Willington Ortiz, por supuesto, sino el padrastro de Alf. "No hay problema".

Nota 2. Al “chatarrero” de la energía le gustaba cantar “Jhonny B Goode” para atacar. La misma canción que entona Marty Mc Fly en el pasado, luego de gusanearse con su propia madre. 

Nota 3.  ¿Sabía usted que el negrito de 2 metros y medio de esta serie (alma bendita), estuvo bajo el disfraz del mismísimo Depredador en las dos primeras películas? Y también encarnó a Big Foot (cortesía de Ignacio Ardila). Todo el mundo se aprovechaba de la altura del chocoano.

Nota 4. Aquí conocí a Courtney Cox, mucho antes de que fuera Mónica en Friends y, aquí sí, con apenas 20 añitos. Bonita ella.

Lobo del aire El famosísimo helicóptero con forma de ballena orca (entonces no!), tenía más armas que Venezuela, era blindado, tenía turbo y podía volverse invisible para los radares… En otras palabras, era el hermano volador de Kitt “El Auto Fantástico”. El helicóptero era comandado por un tipo de apellido Hawke (por supuesto, haciendo referencia al halcón) y Santini, un viejito bonachón, con pinta de borracho, pero peligroso cuando estaba de mal genio. La serie tuvo una temporada final donde mataron a todos los protagonistas y pusieron a un “pelagatos” con quijada partida que no gustó mucho.

Nota 1. El viejito alegrón, don Ernest Borgnine, entre los 1000 personajes que interpretó antes de morirse el año pasado, encarnó también al centurión romano de la famosa frase: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa… Pero una palabra tuya bastará para sanarme”; le curaron al sirviente y después se hizo el loco para no ayudar a Jesús. (Bueno, ustedes sabrán mejor la historia, yo no sé qué pasó después con el tal centurión). Aporte de Anónimo 02/01/13: También Borgnine se la montaba a un entelerido Frank Sinatra en "De aquí a la eternidad"

jueves, 20 de diciembre de 2012

CRÓNICA DE UNA ESTRELLA QUE PARECÍA IMPOSIBLE
(Especial para hinchas de Millonarios)
 
Mi papá me hizo azul. Pude haber sido médico, celador o sacerdote, pero estaba escrito que iba a ser hincha de Millos. Pude ser católico, judío o protestante, pero JAMÁS de otro equipo. Pude ser liberal, conservador o izquierdista, pero mi destino siempre se tiñó con un azul profundo. Y por eso, soy el hombre más agradecido con mi querido viejo y gracias a Dios, aunque quisiera que hubiera estado conmigo en el estadio, tuve la fortuna de darle un abrazo gigantesco por esta inmensa alegría.

El domingo 16 de diciembre de 2012 va a quedar marcado para siempre en nuestra retina, va a ser un día para inmortalizar con nuestros hijos y quizá con nuestros nietos. Fue el día en que Millos recuperó la gloria perdida, esa misma que le había sido esquiva durante 24 años. Por eso, con un estadio a reventar, un Simón Bolívar atiborrado y un sinfín de hinchas en las calles, casas y locales de Bogotá y el país, estalló un júbilo infinito de casi 25 años de euforia contenida. Hoy encuentro tantas historias de celebración como hinchas conozco… algunos celebraron con la familia en el calor del hogar, otros con amigos en compañía de un buen trago, muchos con los vecinos alrededor de pantallas gigantes dispuestas en la cuadra, otros desde la distancia, pegados a una transmisión de Internet o twitter; varios con sus hijos o nietos, quienes no sabían lo que era ver a su equipo campeón; otros en las calles, brincando y llenando de harina y espuma a los distraídos; unos cuantos, abrazando a desconocidos de camiseta azul que se convirtieron por un instante en nuestros hermanos; y todos, absolutamente todos, estallando en alegría, llanto y júbilo por esta sufrida, pero más que merecida ESTRELLA 14.



No fue para nada fácil, por el contrario, un digno Medellín se encargó de complicarnos más de la cuenta, en medio de un partido luchado y peleado hasta el final. Pero así es el destino, todo en Millos tenía que tomar tintes de angustia, para que la celebración fuera aún mayor. Un comienzo infortunado en los cuadrangulares por jugar dos copas al tiempo y que nos obligaba a ganar todo, aquel agónico gol de Otálvaro en Ibagué, festejado a rabiar; una igualdad agridulce con Junior que nos obligó a pegarnos a la radio para escuchar lo que pasaba en Pasto, un doble empate con Medellín, a pesar de las múltiples opciones dilapidadas por nuestros delanteros y, por supuesto, unos penales que duraron casi como esos 24 años de sufrimiento que por fin acabaron y que vistieron a nuestro arquero Delgado de héroe. Todo, en medio de un eterno suspenso que parecía innecesario pero que era el paso obligado para convertir una victoria en hazaña. Hoy no me puedo imaginar otro partido diferente al que vi, era tal cual como lo queríamos, tal cual como lo necesitábamos. Sufrido y celebrado hasta la locura.

Atrás quedaron las docenas de Caiafas, Perezlindos, Difilipis, Boyeros, Marinellis y Villagras, que inundaron El Campín con su ineptitud o displicencia (aquí debo hacer una mención honorífica para Leonardo Castro, que sin jugar un carajo, logró que lo contrataran dos veces en el equipo). Atrás quedaron los Maturanas, Umañas, Pintos, Chechés y Pecosos que poco o nada hicieron para salvarnos y pasaron con más pena que gloria por un equipo que estaba a punto de desaparecer. Atrás quedaron, (GRACIAS A DIOS), los García, los López y los Franco (no Pedrito, por supuesto), que saquearon al equipo por años y lo dejaron sumido en una crisis financiera, deportiva y administrativa que parecía insuperable.


Pero llegaron en buen momento esas personas que creyeron en un proceso serio y responsable para salvarnos de una muerte anunciada (mil y mil gracias al Señor Arango… (menos mal no soy de los que madrea a los paisas en el estadio). Y con ellos, llegaron Delgado, Franco, Ochoa, Ortiz, Martínez, Ramírez, Robayo, Candelo, Otálvaro, Cosme, Rentería, nuestros “Dos Torres” (Hernán y Román) y muchos otros que hoy nos tienen festejando y con la cabeza erguida. Gracias a ellos recuperamos el lugar que nunca debimos abandonar y que aplazamos por más años de lo que el cuerpo parecía aguantar; pero ahí estuvimos, más en las malas que en las buenas,  esperando por tiempos mejores, como los de hoy! Es bueno saber que no nos morimos sin ver a Millos otra vez campeón (o por primera vez) y podemos contarlo. (A menos que el 21 se acabe el mundo, claro).

Es evidente que no tenemos el mejor equipo de la tierra como en la época de “El Dorado” (eso lo dejaron más que claro el Real Madrid y el Tigre), pero hoy volvimos a ser los MÁS CAMPEONES, no sólo revalidamos la HISTORIA del fútbol colombiano, si no que recuperamos la GRANDEZA y eso hay que disfrutarlo hasta la saciedad... Estoy seguro que este puede ser un primer paso para recuperar todos estos años perdidos; por eso, los invito a todos a tener una Navidad Feliz y, como no, una Navidad Muy Azul.

FELICITACIONES A TODOS POR ESTE MILLOS CAMPEÓN!!!

P.D.1 Un agradecimiento especial para nuestra barra de los 4: Karen, Ivette y Coco... sufrimos, soportamos y resistimos desde el primer partido hasta el último… Estuvimos en la peor campaña como locales el semestre pasado y ahora en la mejor campaña en 25 años. La 14 es merecidamente nuestra!


P.D.2 Para Cloncites, Daniel, Camila, José, Mario, Diana, Rafael, Blas, Luis Gabriel, Chucho, Iván, Diego, David, Carlos, Gustavo, Popa, Leopoldo, Andrés, Carolina, Adriana, Luz Mery, Andrea, doña Stella y todos esos amigos azules con los que aguantamos estoicamente años y años de burlas, ridículos, humillaciones y chascarrillos de hinchas de otros equipos… A todos ellos, les dedico esta canción que probablemente hasta este año escuchan pero que nos alegró el alma por allá en el 87 y 88… SOMOS CAMPEONES!!!


P.D.3 Algunos me van a matar, pero sigo creyendo que TODO lo que pasó, le sirvió a Millos para salir campeón. Que Santa Fe ganara la liga en el primer semestre, que el Real Madrid nos metiera 8-0, que un equipito como Tigre nos sacara de la Sudamericana. Hirió el orgullo, claro, pero no nos mató, nos hizo más fuertes!


jueves, 4 de octubre de 2012

DE AQUELLAS SERIES OCHENTERAS DIFÍCILES DE OLVIDAR (NO RECOMENDADO PARA MENORES DE 30 AÑOS)



Hoy me referiré a esas series que transmitían cuando era un “pelao” que comía gudiz, jugaba “cuca patada” y quemaba chispitas mariposa. Que disfrutaba con esa generación que todavía tenía tatuada una vacuna inverosímil en su brazo izquierdo y se abría la lengua por lamer el envase altamente peligroso de Lechera. Una última generación sin paranoia crónica y sin cuidados excesivos.

Y bueno, aunque algunas de estas series eran más viejas de lo que parecían, la limitada información del exterior (léase: la falta de Internet) nos hacía pensar que eran programas recién saliditos de la productora, cuando era probable que llevaran años en las canecas de FOX, NBC, ABC y CBS.

Como son tantas y la senilidad ya me impide utilizar mi memoria de largo plazo por periodos extensos, espero la colaboración de todos los contemporáneos para hacer más entregas sobre este tema con la amplitud que merece.

Comencemos pues…

Batman: Mi héroe favorito (aunque no por la serie, claro está). Aunque es de los 60’s, crecí con este programa que, entre otras cosas, nos enseñaba a hablar con la gente mientras escalamos edificios, a bailar para enfrentar villanos y a utilizar frases traídas de los cabellos en los momentos más críticos. Recuerdo una escena en la que Batman y Robin están a punto de morir y al “joven maravilla” se le sale un “repámpanos” por la situación extrema en la que se encuentran… El enmascarado, con una tranquilidad pasmosa, lo increpa de la siguiente manera: “Ten cuidado Robin, ni siquiera en estos momentos podemos perder la sensatez y las buenas costumbres”… GRANDE ADAM WEST!

Una de las trampas "imposibles" a la que fueron sometidos los paladines (o payasines) de la justicia:





El hombre nuclear/La mujer biónica: Con un Lee Majors muy joven, esta serie narraba las aventuras de un astronauta que sufría un terrible accidente y era reconstruido por alguno de esos ultra secretos departamentos del Gobierno con partes cibernéticas que le otorgaban habilidades extraordinarias para correr, saltar, ver, etc. La historia de ¿su prima? Jaime Sommers era similar, pero en lugar de súper vista, tenía un súper oído para descifrar cajas fuertes y “chismear” al vecino. Seguramente todos recordarán el sonido que hacían estos dos personajes cuando utilizaban alguna de sus habilidades… Claro y pa’ simular que corrían rápido les tocaba poner todo en cámara lenta (la recursividad a flor de piel, no como ahora, carajo!).

¿Recuerdan el sonido nuclear?




La mujer maravilla: Personificada por la hermosa Linda Carter, esta Amazona recurría a una serie de vueltas medio pendejas para transformarse, de una conservadora secretaria ejecutiva, en una súper sexy heroína. Debo aceptar que Linda Carter fue mi primer amor platónico y la culpable de que comenzara a venerar las bonitas piernas femeninas. Muchos años después y con lástima, llego a pensar que, en más de una escena peligrosa, esas bonitas extremidades podían pertenecer a un doble mechudo con las piernas afeitadas.

Ufff, la linda... Carter




V, la batalla final: Esta serie sobre unos extraterrestres con forma de lagarto que querían robar el agua de la tierra y alimentarse de humanos, era de las pocas que tenía la osadía de matar a sus personajes principales… ¿Cuántos amigos de Donovan (Marc Singer) murieron durante la serie? Me acuerdo mucho del “bar tender” Willy (Robert Englund… sí señores, el mismísmo y clásico Freddy Krueger). Pero, sin dudarlo, la escena que más recordamos es cuando la jefe de los lagartos, Diana, (Jane Badler), abre de par en par “la tarasca” para comerse una rata del tamaño de una pepa de mango.

La susodicha escena (y no eran efectos del Chavo)




Los magníficos: La serie favorita para muchos de mis amigos. Narraba las aventuras de cuatro ex soldados de las fuerzas especiales de Estados Unidos que eran acusados injustamente “por un crimen que no cometieron” (preocupante que este argumento se volvió un ítem recurrente para toda clase de delincuentes reales). Aníbal (Geoge Peppard +), Fas, Murdock y Baracus en su híper reconocida camioneta negra, luchaban contra toda clase de briboncillos y maleantes. Lo mejor del asunto es que nunca, en ningún capítulo de la serie, y a pesar de las toneladas de balas disparadas y cientos de granadas lanzadas, había muertos. 

Dato que hacía delicias entre el público infantil y que nunca se olvidará: El nombre de la actriz de la serie, Melinda Culea









Automán: Un programador informático crea una especie de hombre-holograma capaz de combatir el crimen con sus habilidades y con un auto que viajaba a velocidades imposibles, dando las curvas con un giro seco de 90 grados. Sin embargo, el personaje destacado era un poliedro altruista y morboso que no desechaba oportunidad para mirar escotes y faldas conocido como cursor, y que era el encargado de diseñar todos los “jugueticos” de automán sin recibir retribución alguna. La serie en Estados Unidos fue un fracaso y tuvo muy pocos episodios (al igual que Manimal), reforzando la idea de que los gringos “nos venden lo más maluco”.

Pobre cursor, incomprendido y subestimado...



El auto fantástico: Michael Knight y su impresionante automóvil, más conocido como Kitt, un carrito negro con sentimientos, voz y voto. Realmente no era mucho lo que le aportaba Michael (David Hasselhoff), tal vez un par de peleas a puño limpio con algún mequetrefe de medio pelo; pero el que se robaba el show indiscutiblemente era el buen Kitt, siempre presto a salvar a su amigo de los mil “rollos” en los que se metía. Al igual que cursor, otro personaje subestimado por sus dueños.

"Estoy en problemas, Kitt. Ayúdame!"... -"No jodás, Michael ¿Otra vez?.. 







Manimal: El doctor Jonathan Chase (Simon Mckorkindale +), hereda de su padre los oscuros secretos que separan al hombre del animal y al animal del hombre!!! Carajo, en mi infancia me soñé cientos de veces convirtiéndome en algún bicho peligroso… Sin embargo, el doctor Chase (imagino que por el limitado presupuesto de la serie), era bien monotemático y terminaba eligiendo siempre a los mismos animales entre millones de opciones… Águila y pantera (en algo me recordaba a los gemelos fantásticos, cuyos poderes siempre utilizaban para convertirse en un marica bloque de hielo y un halcón improductivo). Pregunta para el fanático: ¿Cómo putas hacía Manimal para convertirse de animal a hombre y no quedar en bola?

Hombre Manimal, conviértase en algo diferente mijo ¿Otra vez pantera o águila?...
 





Profesión peligro: Colt Seavers (Lee Majors), fue uno de los personajes preferidos de mi infancia. Un doble de cine y caza recompensas a la vez, que resuelve los casos más complicados con ayuda de un primo inútil Howie y una rubia despampanante Jodie, que terminó por volverse un ícono de la pornografía ochentera (Heather Thomas), desgraciadamente, mi amor por ella fue inversamente proporcional a sus apariciones en playboy (era muy pequeño para entender que ningún trabajo es deshonra). Otro elemento inolvidable: La pick up café de Colt.

Esa Heather Thomas estaba más buena... Oiga...


La pequeña maravilla: Un ingeniero robótico debe ocultar los verdaderos poderes de su hija, ¡que en verdad es un cyborg! Debo confesar que esta no era de mis series favoritas, sobre todo por el fastidio que me causaba la presencia de la niña vecina Harriet y sus 150 mil pecas… Este programa también causó trauma en las niñas llamadas “Yeimi”, que veían con sorpresa que el niño de la familia se llamaba igual.

Niña de pecas casi siempre es "changuita"...




Dinosaurios: Estos personajes eran como una especie de Simpsons prehistóricos o Picapiedras reptiles. Earl era un dinosaurio asalariado con una familia disfuncional. Sin embargo, el personaje favorito de la mayoría (no el mío, pues siento cierta antipatía hacia los personajes infantiles, a menos que sean sufridos) era un bebé dinosaurio que siempre repetía “No la mamá” para molestar a su padre y “Otra vez”, cada vez que lo lanzaban por los aires o lo golpeaban.

Ese bebé sí que era cansón,oiga! Tengo un amigo que se parece a él...

  



Alf: Venido de Melmac, este pequeño extraterrestre peludo con muchas mejores intenciones que los de “V”, divertía con sus planes infructuosos para comerse al gato (“Suertudo, como él mismo”). Una de sus frases quedó en la memoria de la generación: “No hay problema”, que lanzaba antes de cometer un “cagadón” peor. 

Sí hay problema...



Menos mal en nuestra época no había Internet y, por eso, no llegamos a conocer al horrible enano húngaro bajo ese buen disfraz para no dejar de sentir aprecio por este pequeño extraterrestre peludo.




En próximas entregas, recordaré series como Riptide, Paraíso, Patota, Sledge Hammer, etc... Lo que hay es material!

jueves, 27 de septiembre de 2012

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA



El 26 de septiembre de 2012 fue un día negro para los hinchas de Millonarios, tal vez el más negro que yo recuerde desde que tengo uso de razón. La titular perdió 8-0 contra el Real Madrid y la suplencia perdió 0-1 frente al Boyacá Chicó, eso sí, en un partido más digno, más luchado y más equitativo.
En total recibimos 9 goles en un día y no marcamos ninguno.
Las redes sociales colapsaron con burlas, comentarios y ofensas; la mayoría con buen humor, eso sí.
Lo peor que podemos hacer los hinchas azules es alegar, patalear o negar que ayer fuimos el hazmerreír de Colombia… (No del mundo, bajémonos de esa nube, porque ese partido sólo se estaba viendo aquí, ni para los hinchas del Real era importante). Pero todos los hinchas de los demás equipos colombianos sí que estaban pendientes de este ridículo.
Hubiera agradeció infinitamente que este 8-0 lo hubiéramos vivido en un mundo sin Facebook, twitter, internet, celular, sin radio ni televisión, carajo. Sin duda, hubiera sido mucho más fácil de sobrellevar.
Pero también agradezco que la goleada haya sido a manos de un Real Madrid ultrapoderoso en el que un solo jugador vale más que toda la nómina, entrenador, directivas, útiles, recogebolas y porristas de Millonarios.
Todo fue la crónica de una muerte anunciada… Sí, los hinchas estábamos felices de jugar en el Bernabéu después de tanto tiempo, de revivir una época cada vez más lejana de glorias y estrellas, de la famosa época de “El Dorado”. Pero si por un momento hubiéramos hecho un alto del camino para analizar lo que se nos venía, nada podía salvarnos.
Línea por línea, jugador por jugador, centímetro a centímetro, los madrilistas están a años luz de nuestros jugadores. Por más que fueran suplentes, reservas o debutantes, era pelea de tigre con burro amarrao, agripao y entelerido.
Es evidente que pesó estar en un escenario como el Santiago Bernabéu, que hace que El Campín se vea como el estadio de Girardot y pesó también enfrentar a estrellas como Kaká. Ozil y al mismo Mourinho, cuando estamos acostumbrados a lidiar contra la “perra” Carrillo, el “choronta” Restrepo y el “caracho” Domínguez.
Por más que el optimismo nos obligaba a pensar en una “hazaña”, todos los factores nos llevaban hacia el abismo. El mismo Hernán Torres sabía que era una equivocación llevar a jugar al equipo en Madrid y dijo que prefería quedarse aquí contra el Chicó. No lo culpo, ya tenía miedo, el mismo que yo tuve desde el minuto 0 del primer tiempo hasta el minuto 90 + 15 segundos que pitó el árbitro. (Gracias señor juez por no añadir más vergüenzas a nuestro dolor). Sin embargo, para la retina del hincha azul, este partido no duró 90 minutos, duró una eternidad en la que cada segundo era una punzada más en el estómago.
Qué vergüenza con Di Stéfano, qué comprobó con sus propios ojos que ese equipo del que fue parte y que en un momento fue “el mejor del mundo”, ahora parece un equipo de futbolín, apenas hecho para el mediocre rentado nacional…



Sin embargo, quedan muchas lecciones por aprender:

1.       Señores directivos, por favor, “de caridad”, no vuelvan a programar partidos contra el Madrid, Barcelona, Chelsea, Milán, Bayern, Juventus y un largo etcétera que se extiende casi que por toda Europa. La ropa sucia se lava en casa y ayer sacamos los “calzones cagaos” y los restregamos frente a todo mundo. (Menos mal, como ya lo dije, el mundo estaba pendiente de cosas más importantes). Siempre será bueno foguearnos pero contra el Real… Cartagena, el Barcelona… de Ecuador, el Atlético… Bucaramanga, o mejor aún, el “Atlás, la otra pasión”.

2.       También para los directivos… Si quieren devolver algo, Nohemí puede devolver simbólicamente los votos inútiles de sus seguidores en las elecciones o todo eso que regalaron para que Gaviria ganara la Secretaría de la OEA. Y don Felipe Gaitán, puede devolver cualquier lapicero que se haya robado en el colegio. Devolver estrellas incrementaría nuestras cuentas en 34 años de espera y me uniría al “privilegiado” grupo de jóvenes menores de 24 años que nunca han vivido una estrella de su equipo.

3.       Señores jugadores, si en alguna oportunidad se vuelve a presentar un juego de estos quilates, no pongan cara de pendejos cuando vean una figura como Kaká, no le pidan la camiseta en la mitad del tiempo, háganse amigos del utilero pa’ que se las guarde, compren una chiviada y la hacen firmar después a escondidas, pero no muestren la miseria.

4.       Señores hinchas, dejemos de ser tan bocones, si nos la montan es porque todavía somos tan descarados de ufanarnos por victorias de hace como 60 años. Menos mal ayer parece que se acabó esa guachafita. Se nos han acabado los argumentos, el América nos empató las estrellas, el rival de patio se coronó campeón después de 37 años y el Real Madrid nos acabó con un “apretadísimo” 8-0 el invicto que todavía sacábamos en cara. Ahora, no somos ni los más campeones, ni tenemos invicto de nada y sí somos el equipo histórico que hace más tiempo no gana una estrella.

5.       Señor Máyer, usted que estuvo en una ultragoleada 9-0 en Londrina, por favor explíquele a los jugadores cómo sobrellevar esta terrible debacle sin soltar ni un lamento y con la pasmosa tranquilidad para hacer “pascualas” pendejas e inútiles sin siquiera sonrojarse, en medio de un verdadero desastre.

Finalizando así, invito a los hinchas a sobrellevar con hidalguía, paciencia y bajo perfil, esta humillante derrota… No intentemos defendernos, no hay cómo!

martes, 4 de septiembre de 2012

NOMBRES "SABROSONES" PARA TU HIJO


Primero fue don Deportivo Independiente Medellín Giraldo Zuluaga, un excéntrico hincha del equipo rojo de la montaña que decidió, por voluntad propia, cambiar su nombre por el del equipo de sus amores. Tal vez los líos jurídico-legales que tuvo “Don Depor” antes de poder portar el nombre querido, inspiraron a algunos padres de familia de la capital a hacer lo mismo con sus retoños y evitar, así, tanto "papeleo" futuro. O quizá fue la necesidad de no llamar a sus hijos con un nombre “demasiado comercial” como José David o Sandra María. Sea cual fuere la razón, hoy tenemos entre nosotros a Millos David y Santafecita. Lo que depare para ellos el destino, es todavía un enigma, pero es seguro que van a ser comidilla de sus amiguitos hinchas de otros equipos.
Muy probablemente, en 15 años, a algún canal de televisión se le ocurra hacer un docureality donde los dos jóvenes se conocen o, por qué no, se enamoran perdidamente frente a la oposición de sus familias en pleno clásico 666 en el partido final de la Liga.
Sin embargo, he decidido reunir un gran número de posibles nombres para que usted y su pareja no tengan que recurrir a interminables jornadas buscando un nombre apropiado para su hijo y, así mismo,  le recuerde al "pelao" que va a ser más fácil cambiar de novia que de equipo:
·         Depor Calixto, Cali-menio,
·         Juniorlando
·         Patriotania
·         Medeyineth
·         Equidarwin
·         Itawilliam
·         Envigadolfo
·         Cartageliana
·         Huilario
·         Ignacional
·         Kurtcuta
·         Tolimarlon
·         Pastomás
·         Boyacamila Chiconsuelo, Chiconstanza
·         Caldaisy
·         Quindionisio, Quindiógenes
·         Americarmen,
·         Santa Felipe, Santa Fernando
·         Millomara, Camillos

*Gracias a los aportes incondicionales del señor Ignacion Ardila